15.11.07

Blaise, querido Blaise

Dijo una vez un filosofo:

"El alma es arrojada al cuerpo, para residir en él durante poco tiempo. Ella sabe que esto no es más que un tránsito para el viaje eterno, y que tiene el poco tiempo que dura la vida para prepararse a éste. Del poco tiempo aun las necesidades de la vida le toman una buena parte. Le queda poquísimo de qué disponer. Pero este poquísimo que le queda le incomoda tanto y le embaraza tan extrañamente, que aquélla no piensa sino en perderlo. Es para ella una pena insoportable estar obligada a vivir a solas y pensar en sí misma. Así lo que procura es olvidarse de sí, y dejar volar este tiempo tan corto y tan precioso sin reflexionar, ocupándose en cosas que le impidan pensar en su fin.
Éste es el origen de todas las ocupaciones tumultuarias de los hombres, y de todo aquello que se llama diversión o pasatiempo, porque el objeto de estas cosas es, en efecto, pasar el tiempo sin sentirlo, o mejor, sin sentirse uno mismo, y evitar, perdiendo una parte de la vida, la amargura y el disgusto interior que acompañarían necesariamente la atención que uno consagraría a sí mismo durante este tiempo. El alma no encuentra nada en sí misma que la contente; no ve nada que no le aflija cuando piensa en ello. Lo que le obliga a esparcirse en lo exterior, buscando, por su aplicación a las cosas exteriores, la manera de perder el recuerdo de su estado verdadero. Su gozo consiste en el olvido, y basta, para hacerle desdichada, obligarle a estar a solas consigo mismo."

y me amargue.

y ahora con que me divierto?

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